Lo dijo CLARIN - PyMES (resúmen)
Cualquier persona con inquietudes puede iniciarse en esta actividad, ya que es posible cultivar en lugares relativamente pequeños. Si bien existe una gran variedad de hongos comestibles, pero los comercializados aquí, son Champiñones y Gírgolas, entre otros.
Sus usos son múltiples, y su mercado también es amplio; superando la demanda a la oferta en este momento, por lo tanto pertenecen a un mercado aún no saturado.
Pueden venderse en tiendas pequeñas, hipermercados, súper y restaurantes de comida china, española, mexicana, italiana y francesa.
Se comercializan frescos, disecados, molidos en polvo, en conservas, escabeches, etc. Pueden producirse todo el año y son productos libres de agroquímicos.
Existen diversas maneras de producción Una de ellas es cultivarlas en sustratos vegetales, como ser pajas de distintos cereales, aserrín, viruta de madera, bagazo de caña de azúcar, etc.
En este caso Se pasteuriza este sustrato durante una determinada cantidad de tiempo y después se lo embolsa en bolsas plásticas transparentes.
Lo dijo LA NACION (resúmen)
El comercio de hongos comestibles en el mercado internacional es un negocio de alta potencialidad rentable. Esta realidad nos permite competir con cierta ventaja en dicho mercado.
Lo dijo Revista Bioplanet Chile (resúmen)
Los hongos lignocelulósicos, como las gírgolas tienen la capacidad de secretar una serie de enzimas que degradan los desechos de las plantas y las utilizan para su desarrollo.Son agentes biológicos capaces de convertir la materia orgánica no comestible y de bajo valor económico en alimento con un importante valor nutricional.
Las gírgolas, tienden a reducir aquellos resíduos vegetales, que se acumula cada año en el planeta tierra.
Saber utilizar estos hongos, para el aprovechamiento de dichos residuos agroforestales y reconvertirlos para el consumo humano, generará en el futuro buenos ingresos.
Más aún, aprendiendo a aplicar métodos biotecnológicos, el potencial impacto económico es muy favorable para quien lo practique.
Un tercio de la población mundial se alimenta con dietas de muy bajo valor proteico. Tengamos en cuenta que los hongos comestibles poseen el doble de proteínas que los vegetales, y no les faltan los nueve aminoácidos esenciales.
Además, son ricos en leucina y lisina, ausentes en la mayoría de los cereales. Poseen minerales que superan los de la carne de pescado. Y completan el cuadro; vitaminas, bajas calorías y carbohidratos.
Eso suena muy bien para quienes pretenden bajar de peso. Por su alta digestibilidad también es requerido para su consumo en niños, ancianos adolescentes y celíacos.
Por todo lo dicho: Ubicamos estos hongos como un importante reconversor de residuos forestales en fuente alimentícia.